Desde ésta orilla de la noche, en mi pequeño espacio
de cielo, en el punto donde se interceptan una longitud y una latitud de
nuestro extenso planeta, yo y mi silencio, mi única compañía, mi único
consuelo. Podría explicarles el infierno de ésta soledad si no fuera porque
ella es más fiel que cualquiera de mis amigos...
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