¿De qué sirve tener oídos...
si la voz de los que amas no llega a tu corazón?
¿Para qué tener ojos...
si nada de lo que ves conmueve tu alma?
¿O qué utilidad tiene sentir...
si tu piel no sacude lo profundo de tu carne?
¿Qué sentido tiene oler...
si las flores, a pesar de todo su esfuerzo, no logran llamar tu atención?
¿Qué gracia tiene una lengua muerta...
si no logra con el más simple sabor estremecer tu espíritu?
Inútil es orar cuando ya te hayas condenado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario