¿De qué sirve ir a
Machu Pichu?
o a Venecia o al Coliseo Romano
alquilar una habitación en Montparnasse de una luna a la otra
para todos los días entrar al Louvre
y recorrerlo en un mes hasta agotar la última pintura
o explorar maravillado el Partenón
¿Para qué visitar el Muro de las Lamentaciones?
o ese templo en Sri Lanka cuyo nombre olvidé
o extasiado contemplar la ciudad de Ankorwat
o el Palacio de la Ciudad Prohibida
la imagen del Buda Amida en algún templo en Kamakura
Dirás tú que es importante conocer las islas Micronesias
Comprender la dinámica de Nueva York
ver la grandeza del alma humana
de como su voluntad vence a los elementos
y su espíritu puede someter a la naturaleza.
o a Venecia o al Coliseo Romano
alquilar una habitación en Montparnasse de una luna a la otra
para todos los días entrar al Louvre
y recorrerlo en un mes hasta agotar la última pintura
o explorar maravillado el Partenón
¿Para qué visitar el Muro de las Lamentaciones?
o ese templo en Sri Lanka cuyo nombre olvidé
o extasiado contemplar la ciudad de Ankorwat
o el Palacio de la Ciudad Prohibida
la imagen del Buda Amida en algún templo en Kamakura
Dirás tú que es importante conocer las islas Micronesias
Comprender la dinámica de Nueva York
ver la grandeza del alma humana
de como su voluntad vence a los elementos
y su espíritu puede someter a la naturaleza.
Yo vuelvo y te pregunto ¿De qué sirve ir al Kilimanyaro?
¿Admirar las ruinas del Stonehenge?
ir a Dharamsala a recibir la bendición del Dalai Lamao quedarse boquiabierto al contemplar la Capilla Sixtina
tu responderás que es importante conocer la historia
los hitos que la humanidad ha podido conquistar
ver el futuro que el pasado pronostica.
¿Admirar las ruinas del Stonehenge?
ir a Dharamsala a recibir la bendición del Dalai Lamao quedarse boquiabierto al contemplar la Capilla Sixtina
tu responderás que es importante conocer la historia
los hitos que la humanidad ha podido conquistar
ver el futuro que el pasado pronostica.
Yo por última vez te pregunto:
¿Para qué ir hasta el polo norte
a comprobar que allá un día es equivalente a un año?
¿Por qué visitar la tumba de Lenin
o ver la momia del Señor de Zipango y todo su esplendor?
Tú te reirás de mí y pensarás que soy un incorregible ignorante
¿Para qué ir hasta el polo norte
a comprobar que allá un día es equivalente a un año?
¿Por qué visitar la tumba de Lenin
o ver la momia del Señor de Zipango y todo su esplendor?
Tú te reirás de mí y pensarás que soy un incorregible ignorante
que ha sacado a pasear su estulticia por un poema
y tal vez no esté tan lejana esa afirmación.
y tal vez no esté tan lejana esa afirmación.
Me preguntarás, creería yo, ¿por qué abstenerse de conocer?
de maravillarse de la amplitud del mundo
de las proezas con las que el hombre
a punta de sudor y sangre ha conquistado este planeta
¿Qué de malo tiene atiborrar de sellos el pasaporte
y de multiplicar en Instagram hasta el delirio nuestras postales?
Y yo te respondo:
Porque el que no ve lo simple jamás comprenderá lo intrincado
porque el que no se maravilla de su casa
y piensa que es más esplendida
que las siete maravillas del mundo juntas
jamás comprenderá la diáfana sencillez conque los griegos
construyeron el Areópago o la Acrópolis ateniense
porque aquel que ni siquiera se ha preocupado en saber
el nombre de aquella persona que levantó los muros
y delimitó donde el mundo comenzaba
y donde terminaba nuestra propia privacidad
jamás se maravillará al observar las construcciones de Tikal
o sentirá en sus vísceras el drama que los mayas
en perfectos frescos desplegaron en Bonampak
porque el lugar donde habitamos en otro tiempo
a otros les pertenecía y otros sufrieron su propio drama
en el teatro que configuran las dimensiones de nuestra casa
que ese templo que creemos conocer como palma de mano
otros también se hincaron y blasfemaron y milagros se le fueron dados
que esas personas como nosotros también tuvieron miedo
y sufrieron por la incertidumbre y pecaron a veces queriendo y otras no tanto
igual que los judíos lo hicieron en su tiempo
en el templo que Salomón a Yahveh le erigió…
que ese parque y esos espacios de los que te encuentras hastiados
y que quieres reemplazar con imágenes diferentes
otras gentes en diferentes tiempos construyeron
con nuestras mismas necesidades
que jamás llegaremos a comprender si antes no conocemos
la propia historia de nuestro pueblo o barrio
nunca nos maravillaremos de esas construcciones
o cuadros o monumentos o espacios
o lugares naturales
nunca los veremos si no conocemos primero
la historia de nuestra familia o de la cuadra
con el verdadero esplendor con que ellos brillan
jamás sabremos que esos y nosotros iguales somos
pero sobre todo no tendremos nunca la humildad
de saber que otros ocuparan nuestra casa y nuestra alcoba
tomarán café en esa cocina donde se concibieron
todos nuestros hijos
que otros se hincarán en nuestro mismo reclinatorio
y clamarán a su dios por las mismas nimiedades
otros perros ladrarán en el parque
y otros hombres y mujeres odiaran y se reirán
se harán guerra y amarán
cometerán pecados y superlativamente también virtudes
que otros santos y otros asesinos harán lo mismo
por el mismo dinero con el que hoy sufrimos
y vivirán como nosotros sin preocuparse por averiguar
los nombres y las vidas de sus antepasados
igualmente ahorrarán para conocer el mundo
serán como oleadas de langostas
que terminarán arrasando todo.
de maravillarse de la amplitud del mundo
de las proezas con las que el hombre
a punta de sudor y sangre ha conquistado este planeta
¿Qué de malo tiene atiborrar de sellos el pasaporte
y de multiplicar en Instagram hasta el delirio nuestras postales?
Y yo te respondo:
Porque el que no ve lo simple jamás comprenderá lo intrincado
porque el que no se maravilla de su casa
y piensa que es más esplendida
que las siete maravillas del mundo juntas
jamás comprenderá la diáfana sencillez conque los griegos
construyeron el Areópago o la Acrópolis ateniense
porque aquel que ni siquiera se ha preocupado en saber
el nombre de aquella persona que levantó los muros
y delimitó donde el mundo comenzaba
y donde terminaba nuestra propia privacidad
jamás se maravillará al observar las construcciones de Tikal
o sentirá en sus vísceras el drama que los mayas
en perfectos frescos desplegaron en Bonampak
porque el lugar donde habitamos en otro tiempo
a otros les pertenecía y otros sufrieron su propio drama
en el teatro que configuran las dimensiones de nuestra casa
que ese templo que creemos conocer como palma de mano
otros también se hincaron y blasfemaron y milagros se le fueron dados
que esas personas como nosotros también tuvieron miedo
y sufrieron por la incertidumbre y pecaron a veces queriendo y otras no tanto
igual que los judíos lo hicieron en su tiempo
en el templo que Salomón a Yahveh le erigió…
que ese parque y esos espacios de los que te encuentras hastiados
y que quieres reemplazar con imágenes diferentes
otras gentes en diferentes tiempos construyeron
con nuestras mismas necesidades
que jamás llegaremos a comprender si antes no conocemos
la propia historia de nuestro pueblo o barrio
nunca nos maravillaremos de esas construcciones
o cuadros o monumentos o espacios
o lugares naturales
nunca los veremos si no conocemos primero
la historia de nuestra familia o de la cuadra
con el verdadero esplendor con que ellos brillan
jamás sabremos que esos y nosotros iguales somos
pero sobre todo no tendremos nunca la humildad
de saber que otros ocuparan nuestra casa y nuestra alcoba
tomarán café en esa cocina donde se concibieron
todos nuestros hijos
que otros se hincarán en nuestro mismo reclinatorio
y clamarán a su dios por las mismas nimiedades
otros perros ladrarán en el parque
y otros hombres y mujeres odiaran y se reirán
se harán guerra y amarán
cometerán pecados y superlativamente también virtudes
que otros santos y otros asesinos harán lo mismo
por el mismo dinero con el que hoy sufrimos
y vivirán como nosotros sin preocuparse por averiguar
los nombres y las vidas de sus antepasados
igualmente ahorrarán para conocer el mundo
serán como oleadas de langostas
que terminarán arrasando todo.

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