Sobre esos montes que mi corazón idolatra
en esas antiguas lenguas en que la belleza descansa
sobre el río que sereno avanza he vertido yo las más profundas lágrimas
y en ellas he encomendado una profunda plegaria
con la plena fe de que ese sol que en mi infancia
alguna fuerza extraña me privó de su estancia
le impidió encontrar el patio donde con mis amigos jugaba
ese sol hoy tenga piedad de los frutos que de mis ojos la tristeza arranca
y los eleve hasta ese cielo que mi rezo no alcanza
hasta ese Dios que mis palabras ignoraba
le sean mostrada mis más profundas llagas,
que descanse sobre su lengua mi agria estancia
sobre el más hermoso planeta que su imaginación creara
incline nuevamente su corazón y me infunda otra vez esperanza
sobre mi vida que como el río hacia el mar avanza.
en esas antiguas lenguas en que la belleza descansa
sobre el río que sereno avanza he vertido yo las más profundas lágrimas
y en ellas he encomendado una profunda plegaria
con la plena fe de que ese sol que en mi infancia
alguna fuerza extraña me privó de su estancia
le impidió encontrar el patio donde con mis amigos jugaba
ese sol hoy tenga piedad de los frutos que de mis ojos la tristeza arranca
y los eleve hasta ese cielo que mi rezo no alcanza
hasta ese Dios que mis palabras ignoraba
le sean mostrada mis más profundas llagas,
que descanse sobre su lengua mi agria estancia
sobre el más hermoso planeta que su imaginación creara
incline nuevamente su corazón y me infunda otra vez esperanza
sobre mi vida que como el río hacia el mar avanza.